Introducción

La tierra y el nombre

Situación, nombre e importancia

Sobre una terraza llana, allí donde el Poprad entrega sus aguas al Dunajec, nació la ciudad más antigua de la región de Sącz. Pero antes de contar su historia, miremos la tierra que la vio nacer y el nombre que lleva.

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Quien en otros tiempos viajaba de Cracovia hacia Hungría, tarde o temprano llegaba a la cuenca de Sącz: una ancha hondonada entre los Beskides Occidentales, donde dos ríos de montaña, el Dunajec y el Poprad, se juntan en un solo cauce.

Justo en la horquilla de ambos ríos, sobre una terraza llana alzada unos trescientos metros sobre el nivel del mar, se asienta Stary Sącz. Por el este la defiende un escarpe abrupto sobre el Poprad; por el norte, una ladera más suave que baja hacia el Dunajec; y por el oeste la domina el monte Miejska Góra, a cuyos pies murmura el arroyo Moszczenicki.

Una tierra entre dos ríos

El antiguo Diccionario geográfico del Reino de Polonia describía la ciudad sobre una «colina en forma de cúpula» de 321 metros de altura, en el extremo norte de la loma boscosa que separa ambos ríos.

Otras fuentes dan 300 o 320 metros, y no hay contradicción en ello: unos midieron la terraza y otros la plaza mayor, en lo alto de la colina. Lo mismo ocurre con la Miejska Góra: el atlas de ciudades le atribuye unos 400 metros; las fuentes más recientes, 420.

Es tierra fértil, pues la cubren limos de montaña que los ríos fueron depositando. Los ríos, en cambio, son caprichosos: en la estación de lluvias crecen y se desbordan; en la sequía se encogen hasta quedar en arroyuelos.

Los montes que rodean la cuenca se alzan aproximadamente ciento cincuenta metros sobre su fondo, de modo que la ciudad parece descansar en la palma de una mano.

Los valles del Dunajec y del Poprad sirvieron desde tiempos inmemoriales de pasillos naturales a través de los Cárpatos. Por aquí pasaban los caminos hacia Hungría y desde Hungría, y eso explica por qué fue precisamente aquí donde surgió un temprano centro fronterizo.

En el recinto fortificado de Naszacowice, los arqueólogos hallaron objetos del ámbito ávaro, granmoravo y húngaro antiguo, testigos de las rutas transcárpatas anteriores al siglo XI.

La primera mención escrita del comercio data del año 1273: habla de vecinos que bajaban grano por el río. A más tardar desde comienzos del siglo XIV llegaban por aquí desde Hungría cobre y paño, mientras en sentido contrario iban reses, caballos y cerdos.

La tierra de Sącz, tal como se entendía en la Edad Media, abarcaba al principio solo la cuenca y sus alrededores. Con el tiempo, sin embargo, a medida que se desbrozaban los bosques, creció hasta el río Biała por el este, los montes Gorce y la cuenca de Nowy Targ por el oeste, las crestas de los Beskides por el sur y las colinas entre Tropie y Czchów por el norte.

Eugeniusz Pawłowski calculaba para la región de Sącz más de 2200 kilómetros cuadrados, 265 aldeas y 7 ciudades.

De dónde viene Sącz

El nombre de la ciudad es posesivo, es decir, dice a quién pertenecía. Su forma primitiva era Sądecz, del nombre propio Sądek o Sądko, con un sufijo antiquísimo.

En la declinación «do Sądcza» («a Sącz») aquel grupo difícil de consonantes se simplificó en «do Sącza», hasta que también el nominativo se igualó en «Sącz». El adjetivo «sądecki», en cambio, conservó la antigua «d», como un fósil en la piedra.

¿Quién fue aquel Sądek? Nadie lo sabe. Pawłowski escribía sin rodeos que el fundador del recinto más antiguo llevaba ese nombre y que nada más se sabe de él.

En los documentos el nombre aparece con disfraz latino: Sandech en 1224, Sandecz en 1243, Sandec en 1251, Sandecz y Zandech en 1252.

El apelativo de «Stary» («Viejo») llegó más tarde, cuando a su lado creció Nowy Sącz. Ya en 1299 el párroco Jakub se titulaba plebanus de Antiqua Civitate, párroco de la Ciudad Vieja, y en 1437 encontramos antiqua civitas Sandecz. En el siglo XV se la llamaba también, sin más, la Ciudad Vieja.

Por qué importa Stary Sącz

Tres cosas distinguen a esta ciudad entre los burgos y villas de la región de Sącz.

La primera: fue la primera ciudad de la castellanía de Sącz, hermana mayor de Nowy Sącz.

La segunda: durante cinco siglos fue ciudad privada eclesiástica. Su señora era la abadesa del convento de las clarisas, que «durante siglos actuó como propietario de la ciudad».

La tercera, por último: es santuario de santa Kinga (Cunegunda), canonizada aquí en 1999 y, desde 2016, patrona de la ciudad.

Hoy el municipio de Stary Sącz, en el distrito de Nowy Sącz, ocupa 102,41 kilómetros cuadrados, cuenta con 15 aldeas, y los bosques cubren casi la mitad de su superficie: el 45,63 por ciento.

¿Y de dónde sale Bryjów?

Para terminar, una palabra sobre el nombre que lleva este sitio. «Bryjów» no es un antiguo nombre de la ciudad, y no lo encontraréis en ningún documento medieval.

Es un apodo burlón, tomado de la bryjka, una sopa humilde y sustanciosa de harina integral; a los vecinos, de paso, se les llamaba Bryjowiacy. Toda esa historia la contamos aparte: ¿Por qué Bryjów?